Luna nueva en Piscis con la entrada de Urano en Tauro.

Los planetas transpersonales o transgeneracionales son los más alejados de la Tierra y por tanto los que tienen ciclos más largos. Afectan al colectivo porqué muchas personas nacen con el planeta/arquetipo en el mismo signo durante años. Después, obviamente en función de cada carta, es decir, de cada configuración energética individual, el efecto se sentirá más o menos próximo. Pero el efecto colectivo es indudable.

Urano es la mente divina. Es un rayo movilizador. Es una energía de futuro que viene a romper con lo establecido. Su movimiento no es nada sutil. Irrumpe de forma imprevista para sacudir la conciencia. Es un impulso que saca de la zona de confort. LLega para interrumpir algo. Para decirnos ‘esto se acabó, hay que inventar algo nuevo’.

En Aries este movimiento ha sacudido sin duda el planeta por distintos lugares. Su entrada en Aries en el 2011 coincidió con la Primavera Árabe, el 15 M y con distintos movimientos entre ellos el de las movilizaciones masivas por la Autodeterminación en Catalunya.

Todo aquello que se inició con más o menos fulgor, si ha seguido vivo durante este periodo, en Tauro viene a establecerse, a asentarse. Pero además viene a remover las conciencias en torno a temas como la Ecología, la Economía, los Recursos… Todo aquello que tiene que ver con ese elemento tierra que representa Tauro. La forma de disfrutar de la vida en coherencia con la sostenibilidad del planeta.

Si miramos hacia atrás, la última vez que tuvimos a Urano en Tauro, no fue precisamente la época más brillante de nuestra historia reciente (1933-1940). Y aquí sí va a ser clave el grado de conciencia y evolución que nosotros como colectivo humano hemos tenido en estos más de 80 años. La manifestación del arquetipo tomará así una u otra dirección. Tauro tiende a anclarse, solidificarse, resistir e inmovilizar. Mientras que Urano representa todo lo contrario. Algo que viene a interrumpir, movilizar e innovar. A sacudir fuertemente lo que está inmóvil.

Veremos en este periodo crecer la preocupación por el cambio climático, por la gestión de los recursos. Aquéllo que hace unos años parecía preocupar solo a unos pocos ‘frikis’ ahora viene a sacudir la conciencia colectiva. No es de extrañar que los efectos del maltrato que hemos venido dando a la madre tierra se manifiesten de forma cada vez más contundente. La Tierra va a gritar con fuerza para que atendamos que estamos haciendo con nuestro planeta.

También a nivel económico, territorio taurino, Urano nos va a traer cambios que quizás hagan tambalear el sistema capitalista tal y como lo conocemos. Esto unido a Saturno y Plutón en Capricornio nos dice que todas las estructuras de poder y económicas van a ser cuestionadas.

Urano nos trae la máxima creatividad. Inventar. Adelantarse. Romper con el pasado para vincularnos al Futuro.

Y hoy, concretamente hoy, coincidiendo con esa entrada de Urano en Tauro, tenemos la luna nueva en Piscis, acompañada de Neptuno. La luna más emocional de todas.
Hoy puedes limpiar, soltar, abandonar, entregar a la fuente… todas aquellas heridas que te acompañan. Y desde ese vacío volver a sembrar tu intención sintiendo lo que deseas. No pensando racionalmente desde lo conocido sino permitiendo que sea desde la inspiración más creativa. Pensar con el corazón en lugar de con la razón.

Entrar en el vacío es la clave para volver a crear, a llenar. Sin embargo para llegar a él es inevitable una cierta sensación de caos. El caos pisciano.Y es desde el Caos que se crea. Entrégate, abandónate. Neptuno te ofrece el acceso a ese mundo onírico, abstracto, a ese orígen más allá de tu mente racional. A tu hemisferio derecho. A tu inconsciente. A la conectividad que te vincula con el Universo. A esa parte tuya más allá del personaje del Ego.

Mercurio, retrógrado ya, también en Piscis, nos puede traer inputs, feedbacks, imágenes, recuerdos, ‘dejà vues’, que pueden ser clave para comprender que nos pide nuestra alma abandonar ahora. Es todo un buen pack de disolución el que tenemos disponible.. Disolver para crear.

Comparto una experiencia neptuniana vivida esta tarde… Yo hoy he podido sentir y hablar a mi gemelo solitario. Aquel que se perdió cuando ambos fuimos concebidos en el útero materno. He sentido su partida, la sensación de abandono, la culpabilidad absurda, la pérdida, el vacío de su ausencia, la ruptura de esa fusión. He podido abrazarle de nuevo, hablarle, recolocarlo en mi corazón, darle su lugar, honrarlo y honrar la vida en su honor. Y para mí ha sido tan real como si se estuviera produciendo aquí y ahora. Ha sido precioso y sanador. Y ha ocurrido hoy porqué la energía disponible lo ha permitido.

Aprovéchala para sanar cualquier herida de separación. Esta luna Neptuno te puede dar acceso al orígen de tu dolor inconsciente. O también puedes montarte una película y vivir en un mundo de luz y de color. Si eso ocurre, y después se te cae el montaje, no te juzgues. Todos lo hacemos lo mejor que sabemos. En 6 meses, con el Sol en Virgo y la luna llena se dé en Piscis, tendremos los resultados. Atrévete a soñar. Y a co-crear tu sueño.

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